viernes, 17 de abril de 2009

GAITÁN UN LÍDER DIZQUE "LIBERAL"

Todo artículo sobre el líder popular comienza diciendo mecánicamente “el dirigente liberal, bla, bla, bla”. Jorge Eliécer Gaitán se cansó de decir, una y otra vez, que él no era liberal sino socialista. Basta leer sus discursos, sus conferencias, sus escritos. Gaitán estaba en el Partido Liberal pero no era liberal. No es lo mismo ser que estar. El ser conscientemente liberal lo definió perfectamente, hace unas semanas, el dirigente – ese sí liberal – Hector Helí Rojas al declararle al diario El Tiempo: : “… nosotros somos un Partido de centro que respeta la propiedad privada, la libertad y respeta un modelo de mercado".
Jorge Eliécer Gaitán, en cambio, dijo que estaba en el Partido Liberal porque “lo importante de un frasco no es su rótulo sino su contenido”. Y, ésto, porque él afirmaba que nuestros “quistes psicológicos” o prejuicios, son más fuertes que la razón y que el pueblo colombiano tenía incrustado en su subconsciente un apego atávico al término “liberalismo” y que, por lo tanto, era más fácil pregonar ideas socialistas desde dentro del Partido Liberal que pretender organizar un partido socialista que adquiriera la fuerza suficiente como para derrotar a la oligarquía.

Algunas frases al respecto ilustran lo dicho:

- “Los partidos colombianos han tenido un proceso, han tenido sus antecedentes, sus luchas, han realizado su esfuerzo, parido sus glorias y su historia. Eso ha ido dejando un remanente de subconciencia a la manera de los reflejos condicionados de Pavlov. El que oye pronunciar la palabra conservador o liberal, al reaccionar ante ella, no está respondiendo con criterio ideológico. Está respondiendo su subconciencia, su estrato sicológico, esto es un proceso que se ha acumulado”.
- “Nadie va a sorprenderse al comprobar que cuando los hombres gritan un viva al partido conservador o un viva al partido liberal, no están proclamando una doctrina diferente, que ellos no tienen, sino que están apenas confirmando el hecho de que son simple eco de pasadas ideologías que nos legaron la herencia de viejos sentimientos, pero que no pueden legarnos sus viejas ideas, porque la idea es por naturaleza transitoria y mudable. Y están confirmando que esas masas con distintos rótulos están viviendo vida conservadora, es decir, herencia del pasado”.
- “El gran calumniado Ilich Ulianof o Nicolás Lenin, tuvo un día el deseo de cambiar el nombre de bolcheviquismo a su partido porque tal nombre apenas expresaba el hecho adjetivo de haber logrado mayoría en la Conferencia de Bruselas de 1903, no respondiendo a cuerpo de doctrina alguno. Tal no hizo porque como él mismo lo expresa, “la palabra bolchevique es un nombre universalmente respetado, pero su nombre es inexacto científicamente. No importa, puede pasar y que el partido crezca, pero que la inexactitud científica del nombre no le oculte ni estorbe su desarrollo en la dirección debida”.
- “Ingreso al Partido Liberal a la manera del Caballo de Troya, para hacer de él lo que me proponoía dentro de la UNIR. El pueblo se tomará el mando del partido, expulsará a la oligarquía liberal y le dará la orientación programática acorde a sus intereses. Entonces, el partido liberal, será el partido del pueblo”.
- Lo que buscamos, lo que queremos, es que la oligarquía liberal se vaya para el partido conservador y que el pueblo conservador se pase al partido liberal. Entonces, el partido liberal será verdaderamente el partido del pueblo. Así estaremos claros.

Y dos meses antes de su asesinato le dijo a unos periodistas franceses: “Ya el pueblo se ha tomado las riendas del partido liberal y ha aprobado unos estatutos donde su primer artículo señala que el partido liberal de Colombia es el partido del pueblo. Ahora nos falta que las oligarquías proclamen que el partido conservador es el partido de la burguesía. Es éso lo que buscamos y es lo que estamos logrando, para que el pueblo colombiano tenga claridad y sepa cuál es la diferencia entre ser bugués y ser revolucionario.”.

Este escrito es un grito desesperado, en el intento de hacer claridad, porque la “vainita” esa de seguir diciéndole líder liberal a Jorge Eliécer Gaitán, no sirve para cosa distinta sino para que los burgueses social-demócratas dirigentes actuales del partido liberal gaitanien y así seguir engañando al pueblo. La lógica que ellos manejan es la siguiente: “si Gaitán era liberal y yo – reaccionario y manzanillo – también soy liberal, el pueblo debe seguirme porque yo soy lo mismo que Gaitán: liberal” y, lamentablemente, el pueblo come cuento. Gaitáno: “Bastará que las masas lleguen a un plano de relativa conciencia para que el rompimiento se presente y comprendan la trivial verdad de que sus intereses no pueden ser resueltos por quienes tienen intereses contrapuestos”. Cuando el pueblo comprenda que Gaitán no era liberal sino socialista, se producirá ese rompimiento, mientras tanto, el que califica a Gaitán de liberal no está haciendo otra cosa que solidificar esa cadena de opresión y engaño.